Empresa, Constitución y desarrollo: una reforma pendiente para el Perú

En Grupo Qori S.A. tenemos una convicción inquebrantable: hablar de empresa no es hablar únicamente de ratios de inversión, márgenes de utilidad o reportes financieros trimestrales. Esa es una visión limitada y unidimensional. Para nosotros, hablar de empresa es hablar del pulso vital de la nación. La empresa es empleo digno para miles de familias, es la producción que abastece mercados y hogares, es el motor de la formalidad que sostiene los servicios públicos, es la cuna de la innovación que nos hace competitivos y, fundamentalmente, es el vehículo para el desarrollo real y tangible del Perú.

Por esta razón, consideramos que hoy resulta no solo oportuno, sino absolutamente indispensable e impostergable, abrir una discusión seria, técnica y de alto nivel sobre un tema que por décadas ha quedado relegado en la agenda política y académica del país: la falta de una regulación integral y sistemática de la empresa dentro del marco de nuestro Régimen Económico Constitucional.

El Diagnóstico: Un Régimen Económico Constitucional Incompleto

Nuestra actual Constitución Política de 1993, en su Capítulo I del Título III, establece los pilares de la «Economía Social de Mercado». Reconoce formalmente la libertad de empresa, comercio e industria, y asigna al Estado un rol activo en la promoción de la actividad económica y la competencia. Sin embargo, en el plano de la ejecución práctica y operativa, seguimos navegando en un mar de contradicciones y vacíos legales.

Operamos bajo un sistema de reglas dispersas y conceptos fragmentados. La visión normativa vigente aún no logra ordenar de manera completa y coherente lo que significa la empresa como institución jurídica, económica y social. Este no es un tema menor, ni una simple disquisición académica. Es una deficiencia estructural que afecta el día a día de todos los actores económicos.

Cuando una actividad resulta decisiva para el sostenimiento y el futuro de un país —como lo es la actividad empresarial— no basta con mencionarla de forma declarativa en la Carta Magna. Tampoco es suficiente intentar regularla a través de una colcha de retazos de normas aisladas, a menudo contradictorias entre sí, o mediante parches legislativos de corto plazo. El Perú necesita con urgencia una base jurídica moderna, coherente y sistemática que defina con claridad:

  • ¿Qué es técnicamente la empresa en el Perú del siglo XXI?
  • ¿Cómo debe organizarse de forma eficiente y responsable?
  • ¿Cuáles son sus responsabilidades y derechos específicos?
  • ¿Cómo debe desenvolverse dentro de una verdadera economía social de mercado que equilibre la eficiencia económica con la equidad social?

La Dimensión Práctica: Impactos Reales de la Indefinición Jurídica

Desde nuestra perspectiva como actores activos del sector privado, este debate tiene una dimensión práctica crucial que no podemos ignorar. No se trata de un debate ideológico abstracto; se trata de competitividad y predictibilidad.

Una regulación integral y moderna de la empresa traería beneficios concretos e inmediatos:

  1. Claridad y Seguridad Jurídica: Ayudaría a disipar las constantes confusiones técnicas entre «empresa» (la actividad económica organizada) y «sociedad» (la estructura jurídica que la soporta). Al fortalecer la seguridad jurídica, se reduce el riesgo para los inversionistas nacionales y extranjeros, y se disminuye la discrecionalidad interpretativa de los organismos reguladores.
  2. Facilitación del Acceso al Financiamiento: Reglas de juego claras y uniformes permiten a las entidades financieras evaluar mejor los riesgos, lo que se traduce en un acceso al crédito más fluido y en mejores condiciones, especialmente para las Pymes que buscan dar el salto hacia la mediana empresa.
  3. Promoción de Mejores Formas de Organización: Un marco legal moderno incentivaría la adopción de prácticas de buen gobierno corporativo, sostenibilidad y responsabilidad social, elevando el estándar de operación de todo el parque empresarial peruano.
  4. Lucha Contra la Informalidad: Contribuiría decisivamente a enfrentar uno de los problemas más persistentes y dañinos del Perú. La informalidad no es solo un problema tributario; es un problema de baja productividad, precariedad laboral y exclusión. Un marco integral no busca imponer más cargas burocráticas o tributarias asfixiantes, sino todo lo contrario: construir un marco que ordene, incentive la formalización y proteja la actividad empresarial con una visión de futuro y sostenibilidad.

Propuesta de Acción: Hacia un Nuevo Marco Legal del Empresariado

En Grupo Qori S.A. no nos limitamos al diagnóstico; creemos firmemente que el país debe avanzar hacia soluciones concretas. Proponemos la elaboración y debate de una Ley General de la Empresa o una Ley Marco del Empresariado, capaz de actualizar de una vez por todas el enfoque obsoleto y comercialista heredado del antiguo Código de Comercio. Necesitamos una legislación que responda a la realidad compleja, dinámica y globalizada de la economía moderna.

Sin embargo, somos claros: esta reforma no debe nacer ni morir en el plano meramente declarativo o legislativo. Para que sea efectiva, debe ir acompañada de un compromiso estatal integral que incluya:

  • Simplificación Administrativa Real: Una verdadera «guillotina burocrática» que elimine los trámites redundantes y costosos que actúan como barreras de entrada y crecimiento.
  • Fortalecimiento Institucional: Contar con organismos reguladores y judiciales técnicos, eficientes e imparciales que den confianza y predictibilidad al sistema.
  • Promoción Eficiente de la Pequeña y Mediana Empresa (Pyme): Políticas públicas diseñadas específicamente para sus necesidades de capacitación, acceso a tecnología y mercados, reconociéndolas como el principal motor de empleo del país.
  • Educación Empresarial: Incorporar la cultura emprendedora y la gestión empresarial ética y eficiente desde las etapas formativas.
  • Políticas Públicas de Formalización Sostenible: Incentivos reales para que la formalización sea atractiva y viable en el largo plazo, no un castigo inmediato para quien decide formalizarse.

El Camino Hacia la Competitividad y la Confianza

El Perú se encuentra en un punto de inflexión. No necesita improvisar más parches legislativos. Lo que necesita es ordenar, modernizar y, sobre todo, generar confianza. Reconocer a la empresa como el motor legítimo del desarrollo nacional exige, por parte del Estado y la sociedad en su conjunto, el compromiso de establecer un marco legal claro, técnico y acorde con los monumentales desafíos del siglo XXI.

Esa es la ruta que Grupo Qori S.A. defiende para construir un entorno de negocios más competitivo, transparente, justo y equitativo. Reafirmamos nuestro compromiso de seguir impulsando propuestas serias, viables y orientadas a fortalecer la institución empresarial como la base innegociable del crecimiento nacional. Estamos convencidos de que una reforma de este calado permitiría articular mejor la inversión privada con el interés público, generando reglas claras y predictibles hoy para los emprendedores, las empresas familiares, las Pymes y los grandes proyectos que el país necesita para alcanzar el desarrollo integral.

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